Cultura

Reunirán en un libro las charlas dedicadas a Elena Poniatowska en El Estanquillo

Se anunció la próxima publicación del catálogo de la exposición que aloja el museo sobre su obra y legado

Daniel López Aguilar

Periódico La Jornada
Domingo 6 de septiembre de 2026, p. 5
Las cuatro charlas que semana a semana recorrieron la obra de Elena Poniatowska en el Museo del Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis serán reunidas en un libro, a propuesta de la escritora, periodista y colaboradora de La Jornada.

También se publicará el catálogo de la exposición Elena Poniatowska Amor, archivo personal, que dio pie al ciclo. Debido a la respuesta del público, su periodo de exhibición se ampliará un mes: podrá visitarse durante todo septiembre.

La última mesa, dedicada a la memoria social, reunió ayer a Antonio Saborit, titular del Museo Nacional de Antropología; la historiadora Gabriela Cano; Felipe Haro, hijo de la autora y director de la Fundación Elena Poniatowska Amor; Moisés Rosas, promotor cultural y uno de los curadores, junto con Santiago Flores Chong y Saúl Daniel Jiménez Mancilla, y Alejandro Brito, responsable del recinto.

“Cuatro conferencias son apenas un atisbo de la gran obra de Poniatowska”, sostuvo Rosas. Entre los episodios que destacó figuran las visitas de la periodista a los presos políticos de Lecumberri, su cercanía con las costureras organizadas después del sismo de 1985 y el espacio que abrió en sus entrevistas a luchadores sociales.

Saborit encontró en Hasta no verte Jesús mío, La noche de Tlatelolco, Fuerte es el silencio y Nada, nadie un interés común por “las voces de la gente sin historia”, fórmula popularizada por el antropólogo Eric Wolf.

Sobre el primero recordó a Jorge Luis Borges: “la labor de cada escritor modifica nuestra concepción del pasado como ha de modificar el futuro”. La novela, sostuvo, “no se debe a su contexto; en realidad crea su propio contexto”. Esa capacidad de intervenir en la manera de mirar el pasado es “la memoria social”.

El archivo personal de Poniatowska llevó la conversación hacia otro terreno. Haro explicó que hace unos 20 años su madre pensó entregar esos documentos a las universidades de Princeton y Stanford.

“No, esos archivos tienen que quedar en México”, fue la respuesta de Haro. Conservarlos en el país rebasa el resguardo de manuscritos, fotografías y correspondencia: “podemos ver con un ojo, podemos escribir con una mano, pero si perdemos la memoria, nos perdemos a nosotros mismos”.

En la ronda de preguntas reapareció un episodio de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de 2014. Una asistente recordó cómo Poniatowska fue reuniendo gafetes de autores y profesionales para entregarlos a padres y jóvenes que llegarían al encuentro. La presentación de su libro terminó en una protesta por los acontecimientos de Ayotzinapa.

La cercanía con los movimientos sociales tuvo también un costo: durante bastante tiempo, la periodista recibió llamadas a medianoche en las que la insultaban y le deseaban la muerte.

“Soy bastante inconsciente y siempre amanezco muy feliz”. Las amenazas no hicieron de su vida “una tragedia” y, después de las llamadas, la periodista conseguía volver a dormir.

Alejandro Brito reconstruyó el origen de la muestra. Junto con Moisés Rosas fue a casa de la escritora para entrevistarla; de aquella conversación surgió la propuesta de llevar parte de su acervo al Estanquillo. Al principio se resistió: “¿por qué una exposición sobre mí, si me he pasado la vida hablando de los demás?”

Aceptó cuando le propusieron centrarla en su obra, su trayectoria y el contexto cultural y social que ha documentado.

La Fundación Elena Poniatowska Amor abrió “todas las gavetas, todos los archivos, todos los cajones”. El material reunido alcanzaba, según Brito, “para llenar uno o dos museos”.

Álbumes familiares, fotografías y documentos forman parte de la selección instalada en el primer piso. Varias imágenes corresponden a los años en que la periodista trabajaba junto al fotógrafo Héctor García.

Al término de la charla, decenas de asistentes ovacionaron a Poniatowska. Los teléfonos se levantaron para fotografiarla y enseguida aparecieron los libros: los lectores la rodearon para pedirle una firma y conversar con ella.

La exposición Elena Poniatowska Amor, archivo personal podrá visitarse durante septiembre los lunes, miércoles, jueves y domingos, de 10 a 14 y de 15 a 18 horas, en el Museo del Estanquillo (Isabel La Católica 26, Centro Histórico).

Fuente: la jornada