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Los Cachorros se despiden de la maldición y se llevan el clásico de otoño

El abridor de origen puertorriqueño Jake Arrieta volvió a lanzar bola mágica y acaparó los reflectores al conseguir el triunfo que pone a los Cachorros de Chicago a sólo una victoria de acreditarse la Serie Mundial.

El abridor de origen puertorriqueño Jake Arrieta volvió a lanzar bola mágica y acaparó los reflectores al conseguir el triunfo que pone a los Cachorros de Chicago a sólo una victoria de acreditarse la Serie Mundial.

Arrieta trabajó poco más de cinco episodios en el triunfo de los Cachorros por 9-3 sobre los Indios de Cleveland para empatar el Clásico de Otoño (3-3) y forzar el decisivo Séptimo Partido.

El derecho estelar, que logró su segunda victoria ante los Indios, esta vez trabajando cinco entradas y dos tercios en los que permitió tres imparables, un jonrón y dos carreras.

El lanzador, que dio tres pasaportes y ponchó a nueve enemigos, completó su trabajó con 102 lanzamientos, de los cuales 60 fueron a la zona perfecta del strike, y dejó en 2,38 su promedio de bateo después de controlar a 24 enemigos.

El relevo cubano Aroldis Chapman, que fue el héroe del quinto partido al darle vida a los Cachorros con su salvamento, esta vez trabajó una entrada y un tercio, permitió imparable, carrera, dio una base por bolas y ponchó a un enemigo.

Chapman fue el tercero de cinco lanzadores que llevaron al montículo los Cachorros y mostró que para nada le afectó tener un trabajo extra.

Algunos criticaron la decisión del piloto de los Cachorros, Joe Maddon, an tener al equipo con la ventaja de 7-2 cuando se decidió por Chapman.

La explicación de Maddon fue porque “se venía la parte medular” del orden ofensivo de los Indios, con el boricua Francisco Lindor, Mike Napoli y el dominicano José Ramírez.

“Pensé que podíamos perder en ese momento si no tomábamos las medidas adecuadas”, valoró Maddon sobre la situación de corredores en primera y segunda con dos “outs”.

“Lindor puede disparar un jonrón en cualquier momento y es mucho más difícil hacerlo con la velocidad de Chapman”, añadió sobre las rectas del cubano, que alcanzan las 100 millas por hora, más de 160 kilometros.

La estrategia le funcionó cuando Chapman pudo sacar con lo justo al puertorriqueño Lindor.

Lo hizo con un rodado al primera base Anthony Rizzo, para luego recibir el tiro en la almohadilla, en una jugada que debió dirimirse con la intervención de un análisis de vídeo. Ahí, Chapman acabó con muecas de dolor tras tocar la base con el pie.

Pero procedió a lanzar en el octavo, que consumó con un rodado para doble matanza del bateador emergente el brasileño Yan Gomes.

Luego que Rizzo conectó un jonrón de dos carreras en la parte del noveno, la percepción era que el relevista dominicano Pedro Strop, el venezolano Héctor Rondón o Travis Woods tomarían el encargo de los últimos tres outs de un juego liquidado.

Chapman, sin embargo, subió al montículo y enfrentó a Brandon Guyer, concediéndole un boleto que finalmente puso fin a su actuación.

Maddon indicó que “no tuvieron suficiente” para que Strop calentase tras el jonrón de Rizzo.

“Creo que acabó con 20 pitcheos, así que no pienso que eso tenga mayor impacto que 16″, analizó el máximo responsable técnico de los Cachorros.

Cuando Chapman lanzó el sábado en Wrigley Field, 15 de sus 42 pitcheos alcanzaron las 100 millas por hora. En el Progressive Field bajó a tres. Quedó con nueve ponches al alcanzar las seis entradas y un tercio de labor en cuatro apariciones en esta Serie Mundial.

“No me preocupo por unos cuantos pitcheos más”, reconoció Chapman. “Tengo toda la fuerza y mentalidad para lanzar en este escenario. Mañana voy a estar al ciento por ciento. Es el último juego y ahí hay que dejarlo todo en el terreno”.

Chapman también desestimó la aparente dolencia: “nofue nada grave, mañana voy a estar en condiciones de lanzar sin ningún tipo de problema”.

“Los Cachorros me buscaron para este tipo de situaciones y solo estoy concentrado en el juego, en el día a día, seguir ganando”, comentó Chapman, quien fue adquirido por Chicago el pasado julio tras un traspaso con los Yanquis de Nueva York.

Por su parte, Maddon reiteró que todo lo que hace con las salidas de Chapman están pautadas con el propio lanzador, que es el primero que considera que debe hacerlo y aprovechar su gran momento.

“Es nuestro pitcher más dinámico”. Salió a lanzar y volvió a estar excepcional en los momentos decisivos que al final nos permitieron la victoria que necesitábamos”, subrayó Maddon.

Mientras que Chapman insistió que está listo para trabajar de la misma manera en el último y decisivo partido.

Después de todo, es el fin de la temporada, quiere conseguir un anillo de campeón antes que sea agente libre tras el último “out” del partido y busca recibir, con todo merecimiento, un contrato que le convierta en el relevista mejor pagado de las Grandes Ligas.

Fuente: 24 Horas